El recetario de Sir Neko

🌼 Helado de manzanilla y vainilla: casero y sin máquina

Helado de manzanilla y vainilla

🌼 Un helado casero con gusto a flores

Hacer helado en casa sin máquina es más fácil de lo que parece. La fórmula de crema batida con leche condensada es un clásico de las cocinas argentinas: no hay que revolver cada media hora ni preparar una base con huevos. La crema batida aporta el aire, la leche condensada pone el dulzor y ayuda a que no se formen cristales de hielo, y el freezer hace el resto.

La novedad está en el sabor. Antes de batirla, la crema se infusiona con flores de manzanilla, que le dejan un gusto floral delicado, con algo de miel y de manzana. La vainilla queda de fondo y redondea. Es un helado distinto, que llama la atención en la mesa y no empalaga.

Para que el sabor se note, usá una manzanilla de flor entera y con aroma. La Manzanilla Flor Pura de Sir Neko es de nueva cosecha y suelta su perfume enseguida en la crema caliente. Eso sí, organizate: entre heladera y freezer son unas 10 horas, así que conviene arrancar el día anterior o temprano a la mañana.

🧾 Ingredientes

Para 8 porciones · 30 minutos + 10 horas de heladera y freezer

  • 3 cucharadas soperas colmadas de Manzanilla Flor Pura (aprox. 6 g)
  • 500 ml de crema de leche
  • 1 lata de leche condensada (395 g)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

👩‍🍳 Preparación paso a paso

Paso 1: Calentá la crema

Poné la crema en una olla a fuego medio-bajo y calentala hasta que humee, sin que hierva. Apenas veas vapor y unas burbujitas en el borde, apagá el fuego. Si hierve, la crema puede tomar gusto a cocido y después cuesta más batirla.

Paso 2: Sumá la manzanilla y dejá reposar

Agregá la manzanilla, tapá la olla y dejá reposar 20 minutos. Con la tapa puesta, el aroma de las flores se queda en la crema en lugar de irse con el vapor. En ese tiempo la crema toma un color marfil y un perfume que ya se siente al destapar.

Paso 3: Colá y enfriá bien

Colá la crema con un colador fino, apretando bien las flores con una cuchara para no desperdiciar nada. Pasala a un recipiente, tapala y llevala a la heladera por lo menos 4 horas, hasta que esté bien fría. Este paso no se puede apurar: la crema tibia no toma aire al batirla. Si la dejás toda la noche, perfecto.

Paso 4: Batí a medio punto

Con la crema bien fría, batila con batidora eléctrica, o a mano con paciencia, hasta llegar a medio punto: espesa, formando picos blandos que se doblan en la punta. No sigas más allá, porque batida de más se vuelve granulosa y el helado pierde cremosidad. Un truco: poné el bowl y los batidores 10 minutos en el freezer antes de empezar.

Paso 5: Agregá la leche condensada y la vainilla

Sumá la lata de leche condensada y la cucharadita de vainilla, y mezclá con una espátula con movimientos suaves y envolventes, de abajo hacia arriba. La idea es integrar sin bajar el aire que le metiste a la crema. Cuando ya no veas vetas de leche condensada, frená.

Paso 6: Llevá al freezer

Pasá la mezcla a un recipiente con tapa, alisá la superficie y llevá al freezer 6 horas, hasta que esté firme. A la hora de servir, sacalo unos minutos antes para que se ablande un poco y las bochas salgan redondas.

🌼 Por qué nos gusta la manzanilla

  • Un sabor que no encontrás en la heladería: la manzanilla aporta un perfil floral y suave que se lleva muy bien con la crema.
  • Mucho aroma con pocas flores: con 6 g alcanza para perfumar medio litro de crema, porque la flor entera conserva su aceite esencial.
  • Composición: ese aceite es rico en bisabolol y matricina, y la flor suma flavonoides como la apigenina. No tiene cafeína, así que el helado va bien de postre a la noche.
  • Tradición de sobremesa: la herboristería la conoce como digestiva y tradicionalmente se toma después de comer, para acompañar al estómago. Acá la pasamos de la taza al postre.

🍰 Tips y variaciones

  • Para acompañar: servilo con duraznos asados, frutillas frescas o unas galletitas de manteca. Con un hilo de miel por encima también queda muy rico.
  • Veteado: antes de llevarlo al freezer, sumá unas cucharadas de dulce de leche o de mermelada de frutos rojos y marmolá con un cuchillo, sin mezclar del todo.
  • Más floral: si te gusta lo perfumado, probá sumar una pizca de lavanda flor a la crema junto con la manzanilla. Poca cantidad, porque la lavanda es intensa.
  • Conservación: en el freezer, en su recipiente bien tapado, dura hasta 2 semanas. Apoyá un film sobre la superficie antes de tapar para que no se formen cristales.
  • Antes de prepararlo: si tenés alergia a plantas de la familia de las Asteráceas (ambrosía, crisantemo, margarita, árnica, artemisa), evitá la manzanilla. En embarazo y lactancia se usa mucho en cantidades de cocina, pero evitá los extractos concentrados y, ante la duda, consultá al médico. Para chicos pequeños, solo con indicación del pediatra.

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