🍋 La limonada licuada de siempre, con mucha menta
En verano, una jarra de limonada en la heladera salva cualquier tarde de calor. La licuada, la que sale espumosa y bien fría como en los bares, es la favorita de muchos, y con menta queda todavía mejor. Esta versión tiene un detalle que la diferencia: en vez de licuar hojas frescas, primero se prepara una infusión concentrada de menta y se usa como base. Así el sabor se reparte en toda la jarra y no quedan pedacitos de hoja entre los dientes.
La menta verde, la hierbabuena, es ideal para bebidas frías. Tiene un aroma dulce que viene de la carvona y poco mentol, así que refresca sin dejar gusto a pasta dental. Junto con el ácido del limón y la miel, el resultado es una bebida equilibrada, ni empalagosa ni demasiado ácida.
Con la menta seca de Sir Neko no dependés de conseguir un atado lindo en la verdulería. Dos cucharadas alcanzan para cuatro vasos grandes: la infusión se hace en 15 minutos y la heladera hace el resto.
🧾 Ingredientes
Para 4 vasos grandes · 15 minutos + 1 hora de heladera
- 2 cucharadas soperas de menta (aprox. 3 g)
- 250 ml de agua caliente
- 750 ml de agua fría
- jugo de 4 limones
- 4 cucharadas de miel
- hielo a gusto
👩🍳 Preparación paso a paso
Paso 1: Prepará la infusión de menta
Poné las 2 cucharadas de menta en una jarra resistente al calor y cubrilas con los 250 ml de agua caliente. Tapá la jarra con un plato o una tapa y dejá reposar 7 minutos. Es una infusión más cargada que la de taza, y está bien que así sea: después se mezcla con el agua fría, el limón y el hielo, y necesita sabor de sobra para no perderse. La tapa evita que el aroma se vaya con el vapor.
Paso 2: Colá y disolvé la miel en caliente
Colá la infusión con un colador fino y apretá un poco las hojas con una cuchara para aprovechar todo el líquido. Agregá las 4 cucharadas de miel mientras la infusión todavía está caliente y revolvé hasta que no quede nada en el fondo. En caliente la miel se disuelve enseguida; en frío se queda pegada a la jarra o a las paredes de la licuadora.
Paso 3: Dejá enfriar y llevá a la heladera 1 hora
Dejá que la infusión baje a temperatura ambiente y después llevala a la heladera durante 1 hora. Tiene que estar bien fría antes de licuar: si la mezclás tibia, el hielo se derrite de golpe y la limonada queda aguada. Mientras esperás, exprimí los 4 limones y guardá el jugo en la heladera.
Paso 4: Licuá con el limón, el agua fría y el hielo
Poné en la licuadora la infusión fría, el jugo de limón, los 750 ml de agua fría y un puñado de hielo. Licuá hasta que el hielo se rompa y se forme espuma arriba. Si tu licuadora no tiene tanta capacidad, hacelo en dos tandas. Licuar con hielo es lo que le da esa textura espumosa y ese frío parejo de la limonada de bar.
Paso 5: Serví enseguida con más hielo
Repartí en vasos con hielo y serví en el momento. La espuma dura poco y, con el rato, el jugo de limón tiende a separarse. Si sobra, guardala en la heladera y volvé a licuarla unos segundos antes de servir.
🍃 Por qué nos gusta la menta en la limonada
- Frescura dulce: la menta verde tiene poco mentol, así que refresca sin dejar gusto a dentífrico.
- Aroma que aguanta el frío: al usarla en infusión concentrada, su perfume se siente aun con hielo y limón.
- Sin cafeína: la menta no tiene cafeína, así que esta limonada sirve para cualquier hora del día.
- Aporta antioxidantes: tiene ácido rosmarínico, un polifenol con acción antioxidante.
- También para después de comer: la tradición conoce a la menta como digestiva, de las que se toman en la sobremesa; en verano, esta limonada es la versión fría de esa costumbre.
🧊 Tips y variaciones
- Con jengibre: sumá un trocito de jengibre fresco pelado al licuar. Le da un toque picante muy refrescante.
- Con frutas: agregá un puñado de frutillas o unos trozos de ananá a la licuadora y tenés una versión frutada y más dulce.
- Con otro endulzante: podés reemplazar la miel por azúcar o por el endulzante que uses; disolvelo igual, en la infusión caliente.
- Con burbujas: si te gusta con gas, licuá con la mitad del agua fría y completá cada vaso con soda al servir.
- Base lista en la heladera: la infusión con miel aguanta hasta 2 días en una botella tapada. Así licuás la limonada en dos minutos cuando llegan visitas.
- Un aviso: si tenés reflujo o hernia hiatal, consultá antes, porque las mentas y el limón pueden favorecer la acidez. Evitala si sos alérgico a las Lamiáceas (la familia de la menta). En embarazo y lactancia, la menta en cantidades habituales como esta se considera aceptable; lo que conviene evitar es el aceite esencial.
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